En El Carabobeño “celebraron” el Día del Periodista entre ayunos de protesta

Este 27 de junio, Día del Periodista, en el diario El Carabobeño no hubo celebración. En la sede del rotativo, en Naguanagua, permanecían los cuatro estudiantes de la Universidad de Carabobo en huelga de hambre y un fotógrafo del periódico en ayuno. ¿El motivo de la protesta? La falta de papel que pone en riesgo la circulación.

Los estudiantes de la UC tienen entre una semana y 5 días que dejaron de comer, y los han acompañado cuatro trabajadores del diario en ayunos de 12 y 24 horas. A mediodía de este 27 de junio, tras un día sin ingerir alimentos, el reportero gráfico Andrews Abreu, cesó la protesta. El viernes 26 de junio, Luz Marina Toledo,  correctora de avisos; Algimio Bucán, jefe de seguridad; Wilmer Apolinar, supervisor de seguridad, y Paola López, centralista, se mantuvieron sin comer desde las 8:00 am hasta las 8:00 pm.

“Me gustaría seguir, pero debo parar. Quizá la semana próxima vuelva a ayunar, tal vez por más tiempo. Esta es una medida de presión para el gobernador Francisco Ameliach o la corporación Maneiro, que nos den respuestas. Nuestro trabajo está en riesgo. Estoy haciendo esto por el futuro de mi hija, en apoyo a los estudiantes huelguistas, por la libertad de prensa, y para defender el sitio donde trabajo”, dijo Abreu antes de cesar su ayuno. Aseguró que una funcionaria de la Defensoría del Pueblo se acercó este viernes 26 de junio y levantó un informe sobre la protesta. “No nos dijo más nada”.

La jefa de redacción de El Carabobeño, Daniela González, informó que siempre habrá algún trabajador del medio en ayuno por la “grave crisis” que atraviesa el medio. “Se van a ir rotando”.  Precisó que el lunes 29 de junio se sumará una reportera.

Lo que ocurre con El Carabobeño lo han experimentado otros periódicos. Según la cuenta del Instituto Prensa y Sociedad de Venezuela, 11 diarios han salido de circulación por la falta de papel y 34 han denunciado que presentan problemas en el acceso a la materia prima.

González  cree que la protesta no es desmedida. Explicó que en 2013 Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) le autorizó al diario la importación de bobinas, pero cuando llegaron al país, no le fueron liquidadas las divisas. “No le pudimos pagar a nuestros proveedores en el exterior, y quedamos con una deuda más 1 millón de dólares”.

Luego, la corporación Maneiro –empresa estatal encargada de proveer insumos a los medios impresos del país-  les otorgó papel. “Pero siempre fue insuficiente. Nosotros usábamos 300 bobinas mensuales, y lo más que nos dio Maneiro fueron 72 en marzo de este año. Pero ya no tenemos casi nada en los inventarios. Íbamos a circular hasta el jueves 25 de junio, pero una empresa nos hizo unos préstamos. No es un regalo: tenemos que pagar eso con papel. No puedo decir quién nos ayudó, porque en este país la solidaridad se cobra caro”.

Por la falta de papel, El Carabobeño pasó de tener 48 páginas a 16 en 6 meses; además, redujo el formato y dejó de imprimir el suplemento infantil que circulaba los domingos. González no sabe por cuántos días podrán seguir trabajando: “No tengo la estadística actualizada, pero podrían quedarnos muy poquitos días”.

Erick Lezama Aranguren/@ericklezama1

 

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