El Carabobeño podrá circular “unos días más”, tras recibir un préstamo de papel

El diario El Carabobeño recibió un préstamo de papel que les permitirá circular “unos días más” y postergar el “cierre inminente”, anunciado para este miércoles 24 de junio, dijo Carolina González, jefa de redacción del rotativo.

González prefirió reservarse el nombre de la compañía que les facilitó el papel, por temor a que se tomen represalias. Se limitó a decir que fue una empresa privada y tampoco pudo precisar la cantidad o el tiempo de circulación que le queda al periódico.

La jefa de redacción aseguró que hasta ahora no han tenido que hacer reducción de personal, pero sí les ha tocado despedirse de muchos periodistas que renuncian porque se mudan del país. También han tenido que prescindir de algunos suplementos, como el infantil, tras 38 años de circulación ininterrumpida. Pero la reducción de la paginación ha sido una de las medidas más duras. Asegura: pasaron de 48 páginas a 32 y finalmente a 16.

Incertidumbre 

El periodista más antiguo de El Carabobeño se llama Alfredo Fermín y 40 de sus 70 años los ha pasado en esa redacción.

“Nadie sabe qué va a pasar. Sólo sabemos que no hay papel para seguir circulando como siempre. Para mí es algo muy triste porque esta no es mi segunda casa, sino el lugar donde me gusta pasar todo el día”, contó Fermín, vía telefónica.

Después de pasar 30 años en Radio Latina, a este reportero le ha tocado cubrir de todo en El Carabobeño, menos temas de sucesos y deportes, porque no le gusta. “Me especialicé en la fuente política y universitaria. Pero soy el utility cuando se trata de cubrir la fuente religiosa porque aquí nadie sabe más de eso que yo”, dijo.

“Dediqué mis años más productivos a este periódico. Por eso me duele tanto, porque además sé que es una empresa de tradición familiar. Lo que vaya a pasar ahora me agarrará fuera de base, porque no me he planteado qué hacer después. Y no será lo mismo si se queda sólo como una publicación digital o si pasa a las redes sociales. Al menos para mí no será lo mismo”, expresó Fermín, quien nunca se casó y considera a los reporteros más jóvenes del rotativo como los hijos que nunca tuvo.

Dayri Blanco, de 29 años, es una de ellas. Apenas tiene un año trabajando la fuente económica en esa redacción, que asegura hoy está “desolada e irreconocible porque mucha gente ha renunciado”.

“Es difícil. Yo trato de no envenenarme con los comentarios de pasillo y con lo que se dice en la calle. Que si el Gobierno nos ahoga, que si no nos van a dar más papel. No sé, yo trato de no pensar en eso y de seguir haciendo mi trabajo hasta que me dejen hacerlo para que se imprima. Si eso deja de ocurrir, confiamos en el poder de internet”, contó Blanco.

Para este miércoles 24 de junio, la reportera tiene siete notas y sabe que no saldrán publicadas todas: “Si acaso dos. Aquí estamos negociando por el tema del espacio. Lo que no se imprima se va para la web, eso es fijo, pero la gente que no tiene internet en su casa o un celular inteligente, por ejemplo, se quedará sin esa información”.

El pasado viernes 19 de junio, la directiva anunció que, debido a la falta de papel, el periódico debía cerrar. “Este fin de semana nos llegó la buena noticia de que podemos aguantarnos unos días más. Eso ocurrió a raíz del anuncio y también por la huelga de hambre que iniciaron dos estudiantes de derecho de la Universidad de Carabobo”, señaló la jefa de redacción, quien se mostró preocupada por la salud de los jóvenes, apostados en la entrada del centro comercial Onmicentro, donde se encuentra la sede del diario.

 

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