Día del Niño: Una celebración en entredicho para los venezolanos

Aunque en las condiciones en las que vive Venezuela, no hay mucho espacio para fiestas, este domingo, 17 de julio, se celebra el Día del Niño. Pero ¿en qué contexto se da esta celebración? ¿cómo lograr que éste sea un día que refleje la alegría que caracteriza a los niños en medio de todas las calamidades de las que son protagonistas los infantes venezolanos hoy?

“Con mucha fe en Dios” parece ser el único camino que tienen muchos padres venezolanos para celebrar este día junto a sus hijos; con “optimismo y positividad”, “rogando que el año que viene no sea peor”. Esa es la petición de la merideña Anacloris Briceño, madre de tres niñas, de las cuales dos son morochas con apenas un mes de nacidas.

Parece que solo mediante la “fe” es que los padres venezolanos podrán colocar a un lado los datos y cifras en el país, y tener la esperanza de que los que hoy celebran su día -niños y niñas- tengan un mejor país.

Las historias que Efecto Cocuyo ha logrado registrar sobre la infancia en Venezuela, están llenas de niños que pasan días sin probar alimentos, o que van a su colegio con apenas lo mínimo para sortear el hambre. Se han hecho repetitivas las noticias sobre ayudas externas, o madres que apenas cuentan con la colaboración de colegios como Fe y Alegría para poder llevarle el pan a la boca a sus hijos. También destacan historias de niños desnutridos porque sus padres no pueden costear o no consiguen la leche de fórmula, o relatos de desnutrición severa en pequeños incluso en el mayor hospital de niños del país, el hospital J. M. de los Ríos.

Como si fuese poco, hasta un 20% de niños venezolanos sufren hoy día de malnutrición según la fundación Bengoa, y otros cuantos pierden la vida a causa de la escasez de medicamentos, como el sonado caso de Oliver Sánchez. En medio de estas urgencias, el Tribunal Supremo de Justicia declara “sin lugar” las solicitudes de sentencias que le exigen al Gobierno su obligatoriedad de suministrar medicamentos a niños, niñas y adolescentes. Esas son algunas de las historias que protagonizan los niños de Venezuela este 17 de julio.

La deuda con la niñez

Carlos Trapani, presidente de la Red de Derechos Humanos de los Niños y Adolescentes afirma: “Celebramos el Día del Niño en medio de una deuda con los infantes de nuestra Venezuela”. Sin lugar a dudas, un Día del Niño “atípico” en medio de la crisis que vive el país, señala.

“Nuestra infancia está siendo llevada por niñas criando niños que aún no están preparadas mentalmente ni físicamente, y las consecuencias las vemos y vivimos a diario con la inseguridad y delincuencia”, lamenta Mary Justo, profesora de bachillerato, para referirse entre otro aspectos, a la crisis en la educación de valores en la población estudiantil que genera, entre otras consecuencias, embarazos precoces.

¿Celebrar en tiempos de crisis?

Hoy más que nunca el tiempo de calidad, el tiempo compartido pareciera ser el único que puede reemplazar al regalo acostumbrado, que por la difícil crisis económica que atraviesa el país, limita que los padres puedan homenajear con mayores detalles  a sus hijos en esta fecha.

“Antes los llevaba a comer afuera, jugar, pasear a cualquier lado, pero ahora uno trabaja para medio comer”, lamenta María Ramírez, madre de tres niños, que viven en el Barrio La Linea de Petare.

“Mi regalo del Día del Niño es ir a trabajar para buscarles la papa”, expresó con un tono de indignación. Ramírez asegura que en este día en su casa “no hay nada qué celebrar, y mucho qué trabajar”. A su vez, asegura que su familia se quedará en casa porque “no hay dinero para gastar”.

“Si tú tienes 2.000 bolívares es para comprar comida no para comprar regalos“, afirmó Briceño. Aunque admite que en su caso, por un ingreso sorpresa que tuvo su esposo, pudieron comprarle una “muñequita” a su hija de ocho años, la cual costó 10.000 bolívares. “Hacemos el esfuerzo para hacerla sentir especial en este día en el que ellos se emocionan tanto”, agregó.

“La crisis nos permite darnos cuenta de con qué y cuánto contamos y hoy día no contamos con el dinero suficiente para sufragar los gastos de sustitutos que le hemos asignado a este valor: el tiempo”, comenta Justo, quién tiene más de 20 años dedicada a la docencia. Además, considera que la crisis económica está moldeando la forma de los venezolanos para transmitir afecto y hacer sentir importante a otros.

Por su parte, Gloriana Farias, presidenta del Consejo del Niño de Chacao recomienda a los padres disfrutar de tiempo de recreación con sus hijos en los parques públicos de la ciudad, actividades lúdicas fuera o dentro del hogar. En su caso, este día de celebración lo dedica a pasar tiempo en la cocina con su hija, inventando.

“No necesitamos demasiados recursos para hacer sentir especiales a nuestros hijos”, asegura Trapani. A su vez, indica que los niños siempre van a preferir los momentos de alegría y compartir con las personas que ama.

Este domingo es un buen día para proyectar el valor de la familia, la comunicación y recreación que no tienen precio, “recordando que esa personita no solo depende de ti económicamente, sino afectivamente”, concluye Justo.

Foto: Reuters

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