A los refugiados agredidos por una periodista, el futbol los salvará en España

Hungara

 

Osama Abdul Mohsen y Zaid, los refugiados sirios a quienes una periodista húngara de un medio de comunicación ultra nacionalista metió el pie cuando huían de la policía en Hungría, llegarán hoy a España para ser acogidos en la ciudad madrileña de Getafe, donde serán recibidos por el presidente de una escuela local de entrenadores de fútbol.

Padre e hijo se instalarán en España gracias a las gestiones del presidente del Centro Nacional de Formación de Entrenadores (Cenafe), Miguel Ángel Galán, quien logró contactar con ellos a través de un periodista español y les propuso vivir en este país, según un comunicado de la escuela.

Osama Abdul Mohsen entrenó al Al-Fotuwa, en la primera división en Siria, y su hijo Said, de 7 años, sueña con ser futbolista como su hermano, explicaron.

Para realizar su ofrecimiento, Galán contó con la ayuda de un ciudadano que habla árabe y voló ayer desde la capital española para reunirse con padre e hijo en Múnich (Alemania).

Los tres llegarán esta noche a Madrid y después se trasladarán a Getafe, donde Osama y Zaid tienen preparada una casa.

El promotor de la llegada de los refugiados hizo un llamamiento a todos los vecinos que puedan colaborar con alimentos no perecederos y ropa para los refugiados.

La intención de Galán es traer la próxima semana al resto de la familia: la esposa de Osama y otros hijos.

Las imágenes de Mohsen y su hijo rodando por el suelo tras ser pateados y zancadilleados por una reportera húngara fueron ampliamente destacadas por los medios internacionales, y reprobadas en las redes sociales.

 

La reportera que los tumbó

La reportera húngara fue despedida por patear y poner la zancadillas a varios refugiados, entre ellos niños, que trataban de huir de la Policía. Luego, ha pedido perdón por sus actos, por los que está siendo investigada por vandalismo en su país.

“Pido sinceramente perdón por lo ocurrido a todos los afectados”, dijo Petra László en un carta publicada en el portal informativo Mno.

La reportera ya había manifestado, sin disculparse, que sentía lo ocurrido el pasado día ocho de septiembre, cuando puso la zancadilla y dio patadas a varios refugiados, incluidos Osama Abdul Mohsen y al pequeño Zaid, que trataban de burlar un control policial cerca de la frontera entre Serbia y Hungría.

László afirmó que “es difícil expresarse de la forma correcta cuando a uno se le cae en pedazos toda su vida”.

La reportera, que trabajaba para la televisión N1, cercana al partido de extrema derecha Jobbik, ya había dicho antes de esa disculpa que sentía lo ocurrido y que estaba conmocionada por lo que hizo y por lo que se estaba haciendo con ella.

Además de ser despedida e investigada por la Fiscalía, las imágenes de László agrediendo a los refugiados han dado la vuelta al mundo.

En la red social Facebook se ha creado un “Muro de la vergüenza de Petra László” que ha recibido ya casi 37.000 “me gusta”.

“Como madre lamento mucho que el destino me halla llevado hasta una niña, algo que en aquel momento no percibí. Estaba en pánico y ahora me veo en las grabaciones, como si no fuera yo”, aseguró ayer, al asegurar que se ha arrepentido de lo que sucedió y que asumirá la responsabilidad.

 

Con información de EFE