Panaderías trabajan a media máquina por escasez de harina de trigo

Vanessa Arenas / @VanessaVenezia “Llevo más de 35 años trabajando como panadero en el país y nunca había tenido que llegar a esto. Bajamos la producción 50% y, para compensar algo de la pérdida, hemos tenido que ponernos creativos con lo que vendemos y aumentar los precios”, cuenta Avilio Silva, dueño de la panadería Colomba, situada en el centro comercial Unicentro El Marqués. De 350 kilos de harina de trigo que utilizaban diariamente para hacer el pan, disminuyeron a un promedio de 200 kilos para administrar lo que les queda en el inventario. “Cuando los distribuidores de los molinos no vienen, debo comprar en el mercado negro y me sale hasta 60% más caro. Un distribuidor directo de los molinos me vende un saco de 45 kilos en 1.100 bolívares, cobrándome el traslado y todo eso”, precisó Silva. Al entrar al local de Silva, montado hace diez años, se distingue en los anaqueles donde se coloca el pan  un aviso que dice: “Distinguida clientela por razones obvias no hay bolsas plásticas para pan”. Esto explica la situación de las panaderías con respecto al pan regulado. [media-credit id=6 align=”alignnone” width=”479″]aviso[/media-credit] El pan canilla (el único que está regulado) ha desaparecido casi por completo de los establecimientos, debido a que representa solo pérdidas para los propietarios que aseguran: “La bolsa sale más cara que el pan”. En su lugar ofrecen un pan artesanal con ajonjolí, centeno y otros ingredientes que varía entre Bs. 15 y Bs. 18. “Aquí se dejó de vender el regulado, porque no tenemos ganancias con eso. La canilla que vendemos está en 15 bolívares y la gente entiende la situación. Ellos no son los únicos perjudicados, nosotros también”, dijo  Francisco de Jesús, dueño de la panadería Continental, situada en el casco central de Chacao. El encargado de este negocio, Freddy Vilet, informó que de 250 panes tipo canilla que hacían al día el año pasado, ahora ofrecen solo 60. “Esa cantidad vuela. Hemos dejado de producir mucho por la situación de escasez”. A Robert Andrade, también propietario de una panadería en Chacao, no le llega harina de trigo de las empresas molineras desde el mes de febrero. Trabaja con lo que le queda en el inventario y en vez de utilizar 5 sacos diarios, como hacía anteriormente, ahora solo emplea 3. Fiscales del Sundecop matraquean El propietario de una panadería en Caracas, quien no quiso identificarse, contó que días antes de Semana Santa fue visitado por dos funcionarios de la Superintendencia Nacional de Costos y Precios (Sundecop) para hacer una inspección. “Como no teníamos canilla para vender y el agua la ofrecíamos en 12 bolívares, cuando estaba marcada en Bs. 8, nos querían multar con 100 mil bolívares. Para bajarnos la multa a Bs. 40 mil, y no cerrarnos el negocio, nos pidieron Bs. 20 mil. Eso lo hicieron en todas las panaderías del sector. Imagínate cuánto dinero pudieron hacer matraqueando”, expresó. Muchos locales han recurrido a ofrecer pan no regulado a últimas horas del día, para que los funcionarios del gobierno no los sancionen por el precio y así librarse de la multa y “la matraca”. Maracaibo sigue con escasez de pan El presidente de la Federación Nacional de Trabajadores de la Harina (Fetraharina), Juan Crespo, informó el pasado 18 de marzo que en Maracaibo la situación de escasez de pan era grave. “Allí, en Puerto Ordaz y en algunas ciudades de Sucre ya no venden pan. Comercian con otros productos”, señaló. De acuerdo con un recorrido hecho por el diario La Verdad de Maracaibo, el pan canilla sigue desaparecido y solo venden 100 bolívares de pan francés por persona diariamente. El precio de cada uno es Bs. 7, es decir, solo se permite llevar 14 unidades. También se conoció que no hay pan de sándwich y que la harina se consigue por contrabando. Crespo señaló que solo quedaba inventario de trigo para tres semanas, por lo que el sector se declaró en emergencia. En los mostradores de las panaderías recorridas en Caracas también se observa la escasez de productos importados, en los que se incluyen dulces, chocolates, quesos, jamones, entre otros, y el precio de los pocos que se distinguen es “impagable”, como lo consideran algunos clientes. Por ejemplo, un envase pequeño de Nutella cuesta Bs. 3.000  en un local situado en San Bernardino. Café, leche, azúcar, mantequilla, son otros de los productos primordiales en estos establecimientos que escasean y se negocian en el mercado negro, y con un importante incremento en los precios. [media-credit id=6 align=”alignnone” width=”529″]mostradores[/media-credit]  ]]>

(Visited 9 times, 1 visits today)

Comentarios

No Comments Yet

Leave a Reply

¡Suscríbete!