Nuevo Dicom traerá más hiperinflación y desabastecimiento, explican economistas

La tercera edición del Sistema de Divisas de Tipo de Cambio Complementario Flotante de Mercado (Dicom), presentado por el Banco Central de Venezuela (BCV) como el “nuevo Dicom”, no será suficiente para frenar la inflación, combatir el desabastecimiento y “pulverizar” el mercado paralelo, como promete el Gobierno nacional, explicaron especialistas.

Distintos economistas detallaron a Efecto Cocuyo que la poca cantidad de divisas disponibles para vender a través del sistema cambiario no podrá satisfacer la demanda necesaria para mantener las importaciones y restituir la capacidad de producción del país.

Asdrúbal Oliveros, director de la firma Ecoanalítica, considera que habrá operaciones que involucrará a exportadores, empresas, ONG e instituciones de servicio exterior que, por razones legales, necesitan entrar al proceso oficial para poder registrar sus divisas. “Allí puede haber alguna oferta, y puede permitir que algunas personas puedan comprar esos dólares”.

Sin embargo, si se busca cubrir lo que necesita el país para poder abastecerse y aplacar la escasez, Oliveros afirma que resultará imposible sin la presencia del sector público, que no participará en la plataforma cambiaria.

“En condiciones normales, un punto mínimo de importaciones que necesita el sector privado para operar y normalizar ciertas situaciones, sería algo cercano a los 1.000 millones por mes”, dijo el economista. “Pero eso, lamentablemente, con el flujo de caja actual que tenemos por la caída de la producción petrolera, y todos los problemas del Estado venezolano, no lo vamos a alcanzar. Estamos muy lejos de eso”.

La producción de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), que representa el 95% de las divisas que ingresan al país, descendió a solo 1.621.000 barriles diarios en diciembre de 2017, casi dos millones menos que en 1998, cuando se elaboraban 3.5 b/d, según las cifras reportadas por la estatal a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep).

Dólares limitados

Como consecuencia del declive petrolero, la oferta de dólares en el Dicom fue regulada por órdenes de las autoridades. Y así, desde agosto del año pasado, el sistema no otorgó ni un centavo a personas naturales y jurídicas.

Oliveros estima que para atacar el problema de escasez, deberían destinarse al menos 12.000 millones de dólares para la importación de bienes y servicios, “pero en todo el 2017 apenas se dio una tercera parte de esa cifra”.

De acuerdo con cifras presentadas por Ecoanalítica, el 73,4% de las importaciones totales las hizo el Estado, y de ellas el 90% fueron con la tasa protegida de 10 bolívares por dólar, que fue derogada por el BCV el pasado 29 de enero.

Las inversiones en importaciones también se fueron a pique en los últimos años. Según cifras oficiales, entre 2015 y 2016 las importaciones descendieron de 33.308 millones de dólares a $16.370 millones.

¿Unificación cambiaria?

Oliveros es tajante al negarlo. “Para que eso ocurra tienes que desmontar el control de cambio y debe desaparecer el tipo de cambio paralelo, y eso no es lo que estamos viendo. Lo que vemos es un proceso de simplificación del tipo de cambio del sector público, que está yendo de dos tasas a una sola”, precisó.

Aunque cree que la eliminación del Dipro “es un paso en la dirección correcta”, indica que es un movimiento insuficiente. Al ocurrir con retrasos, en las condiciones actuales, afirma que la decisión tardía ayuda muy poco. Además, “se trata de una medida inconexa, que no está atada a otras medidas que se necesitan en otros frentes, como en el productivo, en el fiscal, monetario, internacional y petrolero, para que pueda tener resultados”.

Para Oliveros la implantación del “nuevo Dicom” acelerará la hiperinflación que, “en el escenario más optimista”, cerraría el año en 10.000%.

Una devaluación no declarada

La eliminación de la tasa protegida de Bs. 10 por cada moneda estadounidense, representa la mayor devaluación en la historia económica del país.

Arlán Narváez, economista y profesor en la Universidad Central de Venezuela (UCV), alegó que se trata de una devaluación “porque incrementará la tasa de cambio desde los 10 bolívares por dólar, hasta una cifra que pudiera estar por encima de los Bs. 10.000”.

Sumado a ello, debido a que la mayor parte de las importaciones del sector público se hacían con ese tipo de cambio, se estimulará el crecimiento de los precios. “Los artículos que antes se adquirían con el Dipro, pasarán ahora al Dicom y comenzará a regir para todas las transacciones”.

Narváez también advierte que el país no tiene la capacidad para generar nuevas divisas, y ello provocó que la única oferta en el Dicom sea hecha por privados.

Mientras el Estado percibe cada vez menos divisas y aumenta la escasez y la inflación, el BCV inyecta bolívares al mercado para financiar los gastos del Gobierno. Si para el 6 de enero del año pasado había 10.6 billones de bolívares en la economía venezolana, para el 26 de enero de 2018 esa cifra era de 159.1 billones, según datos publicados por las autoridades bancarias. En poco más de un año, la liquidez monetaria aumentó un 1.415%.

“Se acrecienta la demanda de divisas porque las personas no quieren bolívares, ya que no tiene capacidad de mantener el valor de sus ahorros. Y no hay absolutamente nada que le haga pensar a una persona que la economía mejorará”, concluyó Narváez.