Los secretos de Andorra: paraíso fiscal de funcionarios venezolanos

Laura Weffer Cifuentes /@laura_weffer

A los andorranos no les gusta el escándalo. La discreción es uno de los valores que caracteriza a los 70 mil habitantes que hacen vida en este principado anclado entre Francia y España y que es conocido por ser uno de los paraísos fiscales más famosos del mundo. Tal es su propensión a obviar el comportamiento ajeno, que hay un dicho que se refiere a ello: hacerse el andorrano, que por estas latitudes equivale a hacerse el sueco o hacerse el loco.
Pero de vez en cuando el secretismo se rompe y les toca estar en el ojo del huracán. En esta ocasión el ruido provino de un informe presentado públicamente por los estadounidenses en el que señalan a la Banca Privada de Andorra (BPA) por haber propiciado fraude y corrupción, en algunos casos de la mano de funcionarios venezolanos. El total del “negocio” con trabajadores de instituciones públicas alcanzó los 4.200 millones de dólares.
En Andorra hay apenas cinco bancos, pero el sistema financiero ocupa el 18 por ciento del PIB y maneja 41.000 millones de euros. El país no emite moneda ni tiene banco central, pero divisas de cualquier parte del mundo son bienvenidas y a manos llenas.

 

El dinero en maletines

 

Un banquero que trabajó directamente con la banca de Andorra, pero que prefiere mantener el anonimato, asegura que en las oficinas donde reciben clientes tienen máquinas para contar billetes. “La idea es poner el dinero negro en un maletin. Por ejemplo: ventas de apartamentos en efectivo, con el precio notariado muy por debajo del valor de la transacción, entonces el exceso pagado está libre de impuestos y se oculta en Andorra. Manejas desde España o Francia hasta el principado y enfrente del encargado de la oficina cuentas el efectivo para hacer tu depósito”.
Durante la burbuja inmobiliaria en España (2001-2007),  se encontraba una cuarta parte de todos los billetes de 500 euros que circulaban en Europa. Este es el billete de más alta denominación del mundo y favorito para transacciones ilícitas.
Mantener una cuenta numerada cuesta unos 600 euros al año. Esto otorga el derecho al cliente de ser atendido por un agente del banco, tratamiento especializado y que nada quede por escrito. Ni siquiera el celular está permitido.

Solo bajo presión

Oficialmente, el principado dejó ser paraíso fiscal en 2009. Era considerado como un lugar donde se facilitaban actividades irregulares, debido a que la normativa local sobre el secreto bancario permitía que los bancos negaran a las autoridades fiscales extranjeras información sobre clientes.
Pero a pesar de este compromiso, la Asociación de Bancos de Andorra no se entrega tan fácil. De acuerdo con el reglamento que manejan,  solo aportan información a petición de un juez, deben existir indicios de delitos y, como el delito fiscal no existe en las leyes de este país, debe ser entonces de algún otro como terrorismo o narcotráfico.
Es por esta razón que los estadounidenses recurrieron a la Ley Patriota (texto legal que justifica la investigación ante sospecha de terrorismo) para poder abrir las pesquisas que finalmente apuntan a funcionarios venezolanos; al cabecilla de una mafia rusa, Andey Petrov, y al del mandamás de un grupo criminal chino, Gao Ping. En el informe también dejan colar el nombre del Cartel de Sinaloa, pero no lo desarrollan.

Los cuatro del principado

Hay cinco bancos en Andorra y la mayoría de ellos han extendido sus tentáculos hacia todas partes del mundo. Cuatro de ellos son negocios familiares:

Morabanc-Controlado por la familia Mora. Gestiona 6601 millones de euros. Es el quinto banco más solvente de Europa y el 27.º del mundo. En 2008 inició la expansión internacional con apertura de filiales en Zurich y Miami. También ha abierto asesorías en Montevideo y Dubai.

Crèdit Andorrà. Controlado por la familia Ribas Reig. Tiene intereses en el negocio inmobiliario, tabacalero y comercial. Se han diversificado hacia los seguros. En 2012 compran acciones de casas de valores en Paraguay y en Perú. Están presentes en España, Luxemburgo, Suiza, EE. UU. (Miami), México, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay, con una oferta de banca privada global y planificación patrimonial.

Andbank. Dominado por las familias Cerqueda y Ribas Reig, nace de la fusión en 2001 entre Banc Agrícol y Banca Reig. Presencia en España, Luxemburgo, Suiza, Mónaco, Bahamas, Miami, México, Panamá, Brasil y Uruguay. Se define como un «banco global de familias».

Banca Privada d’Andorra. Controlado por Ramón e Higini Cierco, dueños de Hoteles Plaza. Sedes en España y Luxemburgo, Suiza, Panamá y Uruguay. Gestiona 6.400 millones de euros. Especializado en gestión de grandes fortunas.